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Mostrando las entradas con la etiqueta Himnos a la Muerte

Metafísica del Luto

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Reza un viejo proverbio francés que los hijos lo entierran a uno, que uno no entierra a los hijos. Las excepciones, querida tía, son abismos de dolor que sólo los más valientes sobreviven. Dios te puso tan terrible prueba en estos tiempos de pandemia; mi bienamada prima ha partido en la flor de su juventud si n que hayamos podido acompañarla en su enfermedad. No hubo acompañamiento, ni procesiones, ni lamentos, tan solo los fríos comunicados de las agencias que tratan con la muerte. Quem di diligunt, adulescens morit El comediante Plauto escribió dos versos que la posteridad preserva como un consuelo: Quem di diligunt, adulescens morit adulescens moritur, dum valet sentit sapit Quienes son amados por los dioses mueren jóvenes en la flor de la vida, mientras disfrutan de salud y juicio Hermosa variación del griego antiguo del también comediógrafo Menandro, cuyo modelo tradujo tres siglos después:  ὃν οἱ θεοὶ φιλοῦσιν ἀποθνῄσκει νέος,  Quienes mueren jóvenes reciben el beso de l...

Diario del año de la Peste Mundial COVID19 - Abril 3. La fuerza secreta del Psalmo 91

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La fuerza secreta del Psalmo 91 Hoy nos enteramos que Colombia es, según CNN, el tercer país que mejor ha confrontado la peste en el mundo. Mi alegría y mis tristeza contrastan. En mi primera entrada había pedido al Señor que perdonase que la pandemia se esparciera por Colombia y Bucaramanga. El Señor, de quien tantas gracias recibimos, me ha escuchado. Y lo alabo. Al mismo tiempo, no puedo dejar de lamentar el destino aciago de la humanidad.  En el 2012 me manifestó que estos tiempos vendrían, y cada vez que me atrevía a comentarlo ante amigos, suscitaba risas o ira. Recuerdo en particular a un monje benedictino de Pittsburgh a quien dejé un aceite bendito antes de partir de su abadía.  ¿Cómo entender que es en el vértigo ante la muerte que nos deshacemos de los apegos absurdos y contraproducentes y descubrimos la fuerza perenne del amor? Quien vive una vida en paz con el Señor, arrepentido de sus faltas y sus pecados, y que acepta ...